Aviso: Este material es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.
En febrero de 2026, los mercados negocian la incertidumbre sobre lo que viene. Tras la anulación por parte del Tribunal Supremo de EE. UU. de parte de la base legal de los aranceles previos considerados “de emergencia”, la administración Trump introdujo una nueva tasa global del 10% (con debate público sobre un posible aumento al 15%).
Este cambio en las reglas y fundamentos legales ha alimentado la volatilidad: los participantes del mercado están valorando múltiples escenarios, no un único pronóstico.
A continuación se desglosa el régimen de mercado mediante cuatro indicadores: el dólar, el oro, los rendimientos de los bonos y las criptomonedas.
Una breve cronología relevante para entender la reacción:
Para los inversores, esto importa como un motor de volatilidad que se incorpora de inmediato en las expectativas sobre inflación, crecimiento y tipos de interés.
Los mercados prefieren la previsibilidad. Los aranceles destruyen la predictibilidad en tres áreas a la vez:
Cuando los participantes no pueden estimar el “precio del dinero” a 3–6 meses, tienden a reducir el riesgo. Ese es el régimen de riesgo-off.
Ante noticias sobre aranceles, el dólar puede moverse en distintas direcciones (como refugio seguro o como reacción a expectativas de crecimiento/inflación). Lo que importa más que la dirección de un solo día es que el dólar se convierte en un conducto rápido de cambios de régimen: la fortaleza suele presionar a los activos de riesgo, la debilidad alivia las condiciones.
Si tienes cripto y observas un aumento del riesgo-off, vigila el dólar como barómetro, no como causa raíz.
En medio de la incertidumbre por los aranceles y las decisiones judiciales, el oro recibió apoyo como refugio seguro — Reuters señaló específicamente ganancias impulsadas por la incertidumbre en torno a la política arancelaria de EE. UU.
Si el oro sube en condiciones nerviosas, suele señalar que el mercado está dispuesto a pagar por protección. El precio del seguro está subiendo.
La incertidumbre sobre los aranceles también aparece en los bonos: la turbulencia en torno a los aranceles ha sacudido el mercado del Tesoro.
Los rendimientos reflejan expectativas combinadas sobre crecimiento, inflación y tipos. Cuando esas expectativas se reconstruyen, los activos de riesgo suelen reaccionar con fuerza.
En 2026, las criptomonedas siguen cotizando con alta beta: en riesgo-off caen más rápido; en riesgo-on se recuperan más rápido. Las condiciones macro siguen siendo un motor clave para las cripto, y a menudo reaccionan primero por su naturaleza 24/7 y el apalancamiento implícito.
La agenda arancelaria de EE. UU. en 2026 no se trata solo de los derechos de importación. Se trata de cambiar el régimen de mercado a través de la incertidumbre. En medio de revocaciones legales y potenciales cambios en la trayectoria de tipos, los mercados están valorando escenarios, no un único resultado.
En ese entorno, puede ser útil tener una parte de la cartera que no requiera adivinar la dirección cada día.